El Síndrome de Burnout: Estrés laboral y cómo nos afecta

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Ocho, diez y hasta doce horas de trabajo… Tareas que parecen no tener fin… Responsabilidades y presiones, sin reconocimiento… malas relaciones con tus jefes y compañeros de trabajo… reuniones de horas… Si alguno de estos escenarios te suena familiar, podrías estar enfrentándote a la presencia del síndrome de Burnout, también conocido como síndrome del trabajador quemado. En la sociedad moderna, llena  exigencias y enfoque en los resultados, esta patología psicológica es cada vez más frecuente.

La idea general sobre el desarrollo profesional se asocia a la práctica de actividades diarias que nos resulten agradables, que nos representen evolución y aprendizaje constante, que nos permitan evolucionar en una carrera y además sean remuneradas de forma satisfactoria. Pero la realidad es que no siempre es posible que la vida laboral vaya por ese camino. El síndrome de Burnout es más común de lo que pensamos, al punto de que ahora mismo, a tu alrededor, puedes encontrarte con varias personas que lo padezcan. Acompáñanos en Cultura Bienestar a profundizar sobre las características de esta patología.

¿Qué es el síndrome de Burnout o síndrome del trabajador quemado?

síndrome de Burnout

Si eres de los que espera con ansias la llegada de los viernes, y en cambio, se sume en un bajón anímico cada vez que se acerca un nuevo inicio de semana, puedes estar padeciendo del síndrome de Burnout. Este trastorno emocional suele ser minimizado, pero se trata de una patología a la que debe prestarse atención. Se refleja en síntomas fácilmente detectables, como un estado mental de persistente cansancio, insatisfacción y malestar que se vincula al entorno laboral de la persona.

Todo un cúmulo de sentimientos y sensaciones negativas en torno al trabajo, se ponen de manifiesto en la persona que padece el síndrome de Burnout. Desmotivación, disfunciones, sobrecarga, incompetencia, malas relaciones interpersonales y estrés, son parte de las emociones que viven las personas con este síndrome. Se trata de un trastorno que no se evidencia de una día para otro, sino que va generándose en función de hechos que se van acumulando a lo largo del tiempo.

Pequeñas incomodidades que se presentan en la cotidianidad, pueden ir evolucionando al punto de que la persona llegue a perder el interés en sus tareas y actividades diarias, desmejorando las relaciones con los compañeros y lesionando el sentido de la responsabilidad. Incluso, la presencia del síndrome de Burnout por tiempos prolongados, puede desembocar en lesiones en el autoestima y depresiones. Una persona que recién inicia en estas sintomatologías, se dice que presenta el síndrome de Burnout activo, mientras que el que tiene meses e incluso años con este estado emocional, y su indiferencia ante su realidad laboral solo va en aumento, se dice que padece el síndrome de Burnout pasivo.

¿Cuáles son las causas del síndrome de Burnout?

Cuando una persona se siente sumida en un estado de malestar e insatisfacción constante vinculado a su realidad laboral, es importante considerar que no llegó a ese punto en una semana o dos. Las causas que pueden incidir en el desarrollo del síndrome del trabajador quemado, pueden abordar diferentes aspectos tanto individuales, como relativos a la empresa.

A escala individual, pueden señalarse como causas de este síndrome, la trayectoria profesional de la persona, las expectativas con el empleo, las experiencias pasadas y la tolerancia a la frustración. Desde el punto de vista empresarial, pueden distinguirse algunos aspectos de la realidad macro de una empresa, que facilitan el hecho de que sus trabajadores desarrollen este síndrome. Veamos los principales.

  • Las expectativas poco claras: Si entras en un empleo en el que se te ofrece, por ejemplo, trabajo por objetivos y libertad horaria, y lo que encuentras en la realidad es un estricto control de horario, seguramente tus expectativas se verán frustradas. La idea con la que iniciemos un trabajo, y su comparación con lo que realmente encontremos en él, es la base de este aspecto.
  • El mal ajuste en el empleo: Se trata de una de las causas más comunes en el desarrollo del síndrome de Burnout. Si eres un talentoso matemático, pero tu trabajo consiste en la redacción de textos, probablemente seas presa de la frustración rápida. Desempeñaros en un empleo en el que no podemos hacer uso de nuestras capacidades, talentos e intereses, es el caldo de cultivo directo para desarrollar el síndrome del trabajador quemado.
  • Las dinámicas de trabajo disfuncionales: Las relaciones interpersonales pueden ayudar significativamente a disminuir o agudizar el síndrome del trabajador quemado. Si tenemos relaciones hostiles con los compañeros de trabajo, diferencias de criterios mal resueltas, mala relación con los superiores, o nos sentimos desvalorizados profesionalmente, será probable que a mediano plazo terminemos por desarrollar este síndrome.
  • La falta de control: Sea cual sea la labor que desempeñes, generalmente todos deseamos mantener una cuota de control sobre nuestras actividades diarias. Un escenario en el que no tenemos voz en la toma de decisiones que afectan el trabajo diario, las metodologías aplicadas o las exigencias en cuanto carga laboral u horaria, será propenso para el desarrollo de frustración y malestar.

¿Cómo saber si puedo estar sufriendo del Síndrome del trabajador quemado?

síndrome del trabajador quemado

Lo primero que debes hacer en este sentido, es una evaluación honesta, transparente y sincera sobre tu cotidianidad laboral y la forma en la que vives tu día a día. ¿Te has vuelto extremadamente crítico en el trabajo? ¿Adoras los viernes, pero padeces los lunes? ¿Te cuesta levantarte de la cama y no tienes energía ni motivación para ir a la oficina? ¿Te has vuelto hostil o irritable con tus compañeros? ¿Sientes que los logros de tu empleo son insuficientes para ti?

Si has respondido de forma afirmativa a estas preguntas, quizás estés sufriendo del síndrome de Burnout. Existen algunos comportamientos y manifestaciones anímicas, que te ayudarán a distinguirlo fácilmente. Veamos cuales son:

  • El agotamiento emocional: Estás cansado. Sientes fatiga física, emocional, mental. La sensación de fracaso e impotencia empiezan a aparecer de forma recurrente en tus pensamientos. Se te dificulta comunicarte con asertividad, y concentrarte en las labores diarias. Preferirías estar en cualquier otro lugar que en tu trabajo.
  • La ausencia de realización personal: Todos los seres humanos tenemos una misión de vida, que generalmente vamos descubriendo con el tiempo. Si eres un artista gráfico y visual, probablemente te sientas motivado trabajando como diseñador gráfico o como decorador. Pero quizás te sientas completamente mal haciendo un trabajo administrativo en el que llenes planillas e introduzcas datos a un documento de Excel todo el día. Nuestras labores diarias deben ir de la mano con una actividad que nos motive, nos rete y vaya acorde con lo que deseamos hacer de nuestras vidas. Si no es así, estarás en un escenario en el que fácilmente puede presentarse el síndrome de Burnout.
  • La Despersonalización: Si estás en un estado de desmotivación permanente, es muy común que empieces a presentar en tu lugar de trabajo actitudes apáticas, irritables o negativas. Estas pueden ponerse de manifiesto con compañeros, jefes e incluso clientes, y es una de las manifestaciones más nocivas del síndrome de Burnout.

¿Qué hacer si tengo el síndrome de Bournout?

Si has analizado con honestidad y detalle tu estado anímico respecto al trabajo, y sientes que puedes estar padeciendo del síndrome del trabajador quemado, lo primero que debes hacer es enfrentarlo con voluntad y actitud. Aunque por momentos veas que todo a tu alrededor es negativo, siempre existirán algunas cosas buenas que puedes destacar, si te dispones a encontrarlas. Como consejos generales, te facilitamos las siguientes recomendaciones:

  • Identifica los factores estresantes de tu trabajo, o los que te generan mayor incomodidad o malestar. Luego analiza cuáles de ellos puedes modificar si cambias tu actitud, y cuáles no.
  • Atrévete a utilizar el diálogo como una herramienta a tu favor. Quizás muchas de las cosas que hoy te molestan, podrían disminuirse o eliminarse luego de un dialogo honesto con tus superiores.
  • Trata de hacer vínculos sociales. Quizás entre tus compañeros hay personas que comparten tus gustos o intereses, y con los que podrías hacer una buena amistad. Date la oportunidad de relacionarte más allá de los temas netamente laborales.
  • Busca ayuda psicológica. Si ves que tu malestar sólo va en aumento y sientes que no cuentas con las herramientas necesarias para manejarlo, siempre será útil buscar ayuda profesional. Un psicólogo podrá ayudarte a entender las emociones que estás experimentando, y gestionarlas de una manera más sana.
  • Por último, si ves que la situación de incomodidad se mantiene y no logras salir de los síntomas del síndrome de Burnout, quizás sea hora de empezar la búsqueda activa de una nueva oportunidad profesional. Si esa es tu elección, revisa este artículo sobre cómo cambiar de empleo, donde encontrarás útiles tips.

Y ten siempre presente que tenemos sólo una vida, y es muy corta como para desperdiciarla pasando ocho, diez o doce horas diarias haciendo una actividad que no nos hace felices. Si sufres del síndrome de Burnout, ten el coraje de buscar todas las herramientas que te hagan falta para cambiar esa situación. Asume la responsabilidad sobre tu plenitud y bienestar, que están en tus manos.

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